miércoles, 14 de noviembre de 2018

El libro


Un libro para aprender a ser los padres que nos hubiera gustado tener. Ése es el fin de este libro.  Un libro para padres de hoy, pero que trata de nuestro futuro: los niños y jóvenes de hoy.
¿Para qué este libro?
Quienes me conocen saben que soy una psicóloga que escribe (que no es lo mismo que una escritora) y que cuatro de los cinco libros que he escrito hasta hoy se relacionan con temas como codependencia o relaciones de pareja.
Sin embargo, soy una ferviente convencida de que la relación más trascendente en la vida es la relación con nuestros hijos. Y es de tal trascendencia, que cuando educamos a nuestros hijos, estamos realmente educando a nuestros nietos. Así de importante y trascendente será nuestro legado. De ahí el gran para qué escribirlo.
Además, es necesario contar con literatura que nos ayude a encontrar las respuestas a preguntas como las siguientes:
¿Por qué a pesar de darles tanto son adolescentes y adultos infelices e inconformes con la vida y son buleados o bulean a otros?
¿Por qué a pesar de que nos esmeramos en su educación, al punto de inscribirlos en colegios que exceden por mucho nuestra capacidad económica, muchas veces son tan desconsiderados?
¿Por qué, si ellos no tuvieron las carencias que nosotros padecimos en la infancia, parecen ser tan infelices?
¿Por qué si son tan inteligentes, tienen problemas de alcohol, drogas y tantas nuevas conductas adictivas, como el apoyo la tecnología?
¿Por qué permitimos que nos ofendan sin límites y toleramos sus tiranías?
Y, lo más importante…
¿Por qué, si crecieron con tanto, son profundamente disfuncionales para sostener relaciones afectivas de calidad?
Como ves, éste es un libro que tiene un gran para qué. Para dar a sus lectores conocimientos y herramientas (el know how) que les ayuden a ser los padres a nosotros hubiera gustado tener
La idea de escribir este libro surgió en el año 2005, durante un viaje a la Argentina, en el que pude convivir con la madre de mi segundo esposo (Pablo) y esto me llevó a una profunda reflexión sobre la diferencia entre los valores y estilos de crianza entre dos mujeres. Particularmente, las madres de dos hombres adultos con los que yo había convivido por años.
De ahí surgió la idea de titular a este libro Las dos Teres inicialmente. Porque ambas compartían el mismo diminutivo. Pero ese título no era comercial, por ello elegí Paternaje basado en principios.
Todo esto, aunado a la experiencia de ser terapeuta
de adolescentes y familias, me ha permitido comprobar que la conducta de los padres tiene la mayor incidencia en el destino
de sus hijos.
Debo reconocer que debí esperar al fallecimiento de la segunda de las Teres para empezar con la escritura y la posterior publicación de esta obra, pues si bien es un documento lleno de reconocimiento para una, para la otra era un compendio de errores y permisividades basadas en la culpa durante la crianza de un hijo.
Las actitudes y las elecciones de vida de cada una de estas mujeres, fueron ABSOLUTAMENTE determinantes en la vida de sus hijos… y me hizo ver claramente cuánta necesidad de encontrar una brújula de principios y nuevos paradigmas que se constituyan en mapas funcionales en el camino del paternaje existe.
¿Para quienes? Para todos. Para cualquiera. No necesaria­mente tienen que ser padres o madres. Si pudiéramos dar una definición simple de “maternaje” y “paternaje”, sería “Acción y efecto de ser madre o padre”.
Quiero resaltar la importancia de la acción, del estar siendo que implica el término “paternaje” que no puede ser definida “sólo” por una la condición biológica, por lo que adquiere más carácter de verbo que de sustantivo, que indica un presente continuo, un estar siendo no sólo desde un papel preestablecido, sino desde una elección de ser en el presente.
Esto nos lleva a pensar en la diversidad y en las posibilidades, en padres y madres biológicos que eligen no ejercer el paternaje, en abuelos, hermanos mayores, padrinos y tíos y también en familias sustitutas e incluso instituciones, que eligen ejercer un paternaje con sus sobrinos, nietos o ahijados en todos aquellos que asumen como propia la acción de ser responsables y quizá mucho más que los propios padres.
Sí, leíste bien, hay un refrán que dice así: “Tener un hijo no te convierte en padre, así como tener un piano no te convierte en pianista”. Coincido.
El paternaje es una responsabilidad que se elige asumir. Aunque no sean tus hijos biológicos puedes ejercer el paternaje con cualquier niño o adolescente a quien tú puedas aportar algo tan decisivo y fundamental en su vida como tu ejemplo de vivir basado en principios.
Un libro para dejar de hacer las cosas bien y empezar a hacer las cosas correctas con respecto a la crianza de nuestros hijos biológicos o elegidos.
Como autora, pero también como mamá y nonna (abuela) de Mauro sé que seguramente conforme avances en la lectura de este libro surgirán en ti dudas e inquietudes y para ello he creado el sitio www.paternajebasadoenprincipios.com (usa tu celular para escanear el código QR que te llevará de inmediato al sitio), donde  encontrarás diferentes tipos de ayuda, nuestras sesiones en línea, nuestros talleres y campamentos para padres y adolescentes, videos y artículos y recursos y tablas de registro de modificación conductual para descargar e imprimir para el seguimiento de los cambios y avances y tuyos y de tus hijos, una sección de preguntas frecuentes y cómo hacerte parte de nuestra mailing list para conocer anticipadamente sobre nuestras actividades y poder disfrutar de descuentos exclusivos.
Adicionalmente, tenemos grupo en Facebook (facebook.com/groups/paternajebasadoenprincipios/) donde podrás hacer comentarios y darnos sugerencias y donde mi staff y yo misma tenemos un programa semanal gracias a Facebook live para contestar tus dudas e inquietudes. También te dejo el código para que puedas hacerte parte ahora mismo:
Estaré feliz de encontrarte ahí.  Gracias por elegir leerme.
Gabriela Torres de Moroso Bussetti
Octubre 2018

Estrenamos página

viernes, 12 de enero de 2018

enero 12, ACEPTACIÓN

Enero 12
Aceptación
Reconciliarnos con nuestra biografía y por tanto con nuestro pasado, es un requisito indispensable para vivir libre. Los frutos de la aceptación total y plena de nuestra historia son la paz y la congruencia de vida.
Podemos elegir reconciliarnos con nuestra biografía. Es posible si elegimos perdonar. Cada una de estas reflexiones, pretende convertirse en una nueva oportunidad de trabajar la aceptación. Uno de los sinónimos de esperanza, es posibilidad de cambio. Cuando un médico dice “no hay esperanza” significa, no hay posibilidad de cambio, Hoy es un gran día para tener esperanza. Esperanza de perdonar y sacar de nuestro camino todo ese dolor que nos impide tener relaciones más nutricias y exitosas a nivel emocional. Elegir dejar de castigarnos y lastimarnos a nosotras mismas para castigar a quienes nos hayan lastimado en el pasado.   Elegir perdonar no significa dar permiso a la otra persona de volver a lastimarnos.
Significa aceptar lo que ocurrió en el pasado y fijar límites para el futuro.
¡Podemos reconciliarnos con nuestra propia biografía y, elegir poner límites!
Frase de hoy para escribir en tu diario después de las 4 frases sobre tus coeficientes:
“Hoy elijo perdonar y perdonarme, entendiendo que el pasado es eso: pasado y que el presente es eso: Un regalo lleno de esperanza”.
365 reflexiones para las mujeres que SE aman demasiado
Gabriela Torres de Moroso Bussetti®
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Grupos terapéuticos CODEPENDENCIA EMOCIONAL “Aprendiendo a amarME”
¿Quién dirige estos grupos? Ya sea grupo presencial o en la modalidad online son dirigidos por la psicóloga clínica Gabriela Torres de Moroso Bussetti, autora de los libros “Las mujeres que SE aman demasiado", "Aprendiendo a vivir libre", "Divorcio emocional" y “365 reflexiones para las mujeres que SE aman demasiado”.
¿Desea asistir a una primera sesión GRATIS? Visite: http://www.vivirlibre.org/codependencia/grupos.html

WhatsApp 55.34.500.580

domingo, 24 de diciembre de 2017

Taller 'Aprendiendo a amarME' Autoestima femenina y codependencia CVL

Taller 'Aprendiendo a amarME' Autoestima femenina y codependencia CVL

El mejor regalo de navidad para un hijo de padres separados

Mis deseos para ti esta navidad: ¡que siempre sea navidad! Y comparto contigo esto:
“Carta de un hijo a sus padres separados en esta navidad:
Queridos Papi y mami:
Mi mejor regalo de parte de ustedes esta navidad, la primera de todas las que pasaré sin mi familia original, no es un gran regalo de parte de cada uno. por favor, no mitiguen su culpa proporcionalmente al precio de un regalo para mi.
Esta navidad, aunque sea pequeñ@, será particularmente dolorosa para mí. Nada puede sustituir la presencia del otro. 
Quizá no lo expreso con palabras pero me duele el corazón y éste no sana con regalos. Lo que es... simplemente es. 
No tengo la forma de decirlo pero mi mejor regalo sería que ustedes se perdonen y que ambos me ofrezcan la seguridad de que, aunque separados, ninguno de los dos me abandonará nunca. Mi mejor regalo sin duda para esta navidad será oír que ustedes se comunican bien. Que ambos eligen permitirme seguir amándolos a los dos sin sentir que traiciono a uno por amar al otro y que me ayuden a mantener una relación cercana con ambos... Después de todo, fueron ustedes quienes se eligieron mutuamente como mis papás sin que yo tuviera la oportunidad de elegir. 
Papitos, mi mejor regalo para esta navidad, la primera que pasaré sin ustedes juntos, es que por favor, elijan conscientemente no ponerme de testigo de su relación perder-perder, de árbitro de sus incapacidades para negociar sobre mi bienestar futuro, o de mensajero en sus peleas y conflictos. 
Mami, no me mandes a mí a pedirle a mi papi que te incremente la pensión alimenticia o un nuevo par de zapatos para la escuela porque a ti te lo niega. Porque cuando él me lo niega a mí, afecta mi autoestima. Me hace sentir rechazado y avergonzado.
Por fis... no me hagan pelear por sus batallas. 
Su mejor regalo para mí esta navidad es protegerme de sentirme utilizado y responsabilizado por lo que ustedes no lo sean. 
Si piensan en mi mejor regalo, por favor papis tengan en cuenta que sin duda sería dejar de hacer cualquier cosa para perjudicar al otro, quiéranlo o no, en primer lugar me lastimará a mí. 
Mi mejor regalo para esta navidad, -y para todas las que siguen en mi vida- es que por favor, no critiquen al otro, ni se quiten autoridad mutuamente delante de mí, aún y todo lo que digan sea verdad.
Por favor papitos... Entiendan que mi mejor regalo será que por más que se hayan fallado uno al otro como pareja, ambos son mis papitos y por tanto yo necesito verlos a ambos como lo máximo. 
No me acusen con el otro nunca porque eso significa que ustedes mismos me dicen que no pueden educarme y ponerme los límites que necesito. 
Por favor pónganme límites. No sean padres permisivos conmigo por la culpa de haberse separado. Necesito el regalo de aprender a respetar límites en mi vida o no seré un adulto funcional. Es su función en mi vida. Y eso no es un regalo que les pido hoy, sino un derecho que tengo y una obligación que ustedes tienen conmigo. 
El mejor de los regalos que pueden hacerme hoy es elegir no pelear para ver cuál se queda conmigo, porque yo no soy de ninguno, pero los necesito a los dos. 
Recuerden que tenerlos a ambos activamente en mi vida es mi derecho, no mi privilegio. Es MI DERECHO. 
No me pongan en situaciones en las que tenga que elegir con quién irme, ni me pregunten con quien quiero pasar la navidad, o las vacaciones o lo que sea... porque quiero estar con los dos. Por favor denme el regalo de no tener que elegir eso y arréglenlo ustedes como los adultos que deben ser. Para mí es muy cruel tener que elegir con quién irme porque siento que si elijo a uno le estoy fallando al otro, y no quiero fallarle a ninguno y lo peor es que cuando me ponen a elegir siento que no solo les fallo a ustedes. Me fallo a mí también.
El mejor regalo de ustedes para mí esta Navidad, es que ambos me digan que no fui responsable de su separación, que ha sido su elección y que yo nada tuve que ver. 
Aunque para ustedes esto sea obvio, ustedes no lo saben, pero muchas veces yo me culpo a mí mismo de sus separación solo porque necesito conservar su imagen intacta, y por lo tanto, el único que pude haber fallado en esa casa debí de ser yo. 
Mi mejor regalo esta navidad es que ustedes entiendan que cuando llego enojado o descolocado después de estar con alguno, no es porque el otro me envenene en contra del otro, sino que estoy triste y disfrazo mi dolor de enojo porque ya no puedo tenerlos permanentemente a ambos. 
Papis... mi mejor regalo esta navidad, sería que siempre cumplan lo que me prometan. 
¡Papi, nunca me dejes plantado! 
¿Tienes idea de la ilusión con la que espero tu llegada?
¿Y del dolor tan grande que me causa ver que -por la causa que sea- tú no llegas? 
Mi mejor regalo esta navidad será que me den permiso de querer a la nueva pareja del otro. Aunque NOS haya dejado (aunque sé que a mí no me dejó) por él o ella. 
Y que aunque en el fondo de mi corazón de niñ@ me duela aceptarla, yo quiero ganármela para no perder a mi papi o mami. Denme el regalo de nunca pedirme que sea espía ni que les cuente cómo vive o qué hago cuando estoy con el otro. 
Me siento desleal para con él o ella y no quiero sentirme ni considerarme un soplón. 
Papis, el mejor regalo para esta navidad es que no me utilicen como instrumento de venganza, contándome todo lo "incorrecto" que les hizo el otro.
Su mejor regalo es protegerme de perder otra cosa más: la imagen que tengo del otro. 
Y con seguridad es una imagen que por mi condición necesito mantener muy en alto.
Denme el regalo de ayudarme comprender que aunque su relación de pareja conyugal ha terminado, tendrán y mantendrán una buena relación como pareja parental.
Yo los amo a ambos y son lo más importante en mi vida. Recuerden que aunque esta separación pueda significar elegir no seguir en el camino incorrecto para ustedes, y una oportunidad para establecer una nueva oportunidad de vida y pareja, para mí constituye la pérdida de la única oportunidad que la vida me concedió para crecer al lado de dos las personas que más amo y necesito: mi papá y mi mamá. Ustedes dos.
Los amo con todo mi corazón.
Ah! Y un último regalo:
¡Nunca me quiten el amor y la presencia de mis abuelos! ¡Ellos ahora constituyen una fuente de fortaleza, estabilidad, amor incondicional y valores... las raíces y las alas que necesito para volar...!!!
Con amor en esta navidad:
Tú hij@.
Invierno de cada uno de todos los años de mi vida”.
Fragmento del libro:
*Paternaje basado en principios*
Autor: Gabriela Torres de Moroso Bussetti
Http://www.paternajebasadoenprincipios.com/

jueves, 20 de julio de 2017

Los hijos son como buques...

Al mirar un buque en el puerto, imaginamos que está en su lugar más seguro, protegido por un fuerte amarre. Sin embargo, sabemos que está allí preparándose, abasteciéndose, y alistándose para zarpar, cumpliendo con el destino para el cual fue creado, yendo al encuentro de sus propias aventuras y riesgos.
Dejando su estela, y dependiendo de lo que la fuerza de la naturaleza le reserve, tendrá que desviar la ruta, trazar otros rumbos y buscar otros puertos. Pero retornará fortalecido por el conocimiento adquirido, enriquecido por las diferentes culturas recorridas y habrá mucha gente esperando feliz en el puerto para celebrar sus millas navegadas.
Así son los HIJOS, tienen sus PADRES como puerto seguro, hasta que se tornan AUTOdependientes. Por más seguridad, protección y manutención que puedan sentir junto a sus padres, los hijos nacieron para surcar los mares de la vida, correr sus propios riesgos y vivir sus propias aventuras. Cierto es que llevan consigo los ejemplos adquiridos, los conocimientos obtenidos, pero lo más importante que llevan en el interior de cada uno, en el timón de su corazón, es la incansable búsqueda de la felicidad.
El lugar más seguro para el buque, es el puerto. Pero el buque no fue construido para permanecer allí. Los padres piensan que son el puerto seguro de sus hijos, pero no pueden olvidarse que deben prepararlos para navegar mar adentro y encontrar su propio lugar donde se sientan seguros, con la certeza de que deberán ser en otro tiempo, un puerto seguro para otros seres (nuestros nietos).
No podemos trazar la ruta de nuestros hijos, lo que si podemos es ayudarlos a que lleven un buen equipaje lleno de valores basados en principios... Podemos desear su felicidad, pero no ser felices por ellos. No podemos seguir su travesía, ni ellos descansar en nuestros logros. Los hijos deben hacerse a la mar desde el puerto donde sus padres llegaron y como los buques, partir en busca de sus propias conquistas y aventuras usando sus propias alas.
Con la preparación suficiente para navegar un largo viaje llamado vida, impartido por quienes tuvieron la certeza de que solo quien ama, educa y que los límites son un acto de amor de los padres hacia sus hijos.
Hace apenas unos días mi hijo menor partió para ir a trabajar a otro país. ¡Qué difícil es soltar las amarras y dejar zarpar el buque!
Sin embargo, el regalo de amor más grande que puede dar un padre a sus hijos, es la autonomía a nivel económico y en el tema emocional. Sin duda.
¡Hijo, buen viento y buena mar!!! ¡Cuidado con los faros! ¡Recuerda que al igual que los principios, no se mueven!
Fragmento del libro “Paternaje basado en principios”
Por Gabriela Torres de Moroso Bussetti
Www.Mipsicologa.Mx